A continuació publiquem la nota de premsa enviada avui als medis.
Otro verano más los vecinos y vecinas de Casitas Rosas y de su entorno, nos vemos privados del necesario descanso. Música, gritos, peleas, insultos son el pan nuestro de cada noche para las personas que viven en los mencionados bloques, que tienen que medicarse para poder descansar algo y viven con miedo. Por el día la cosa está tranquila, solo convivimos con la suciedad y con las personas drogodependientes que compran la dosis y la consumen a la luz del día en calles, plazas, entre dos vehículos, sin ningún miramiento, necesitan la dosis con urgencia; pero las noches son peores, porque tanto en las Casitas Rosas como en la Plaza María Carbonell y calles adyacentes a los bloques, empieza el jaleo, el ir y venir a por la dosis, las peleas entre toxicómanos, los lamentos de las personas que se quedan sin ella, los insultos…. Y los vecinos en vela.
A eso hay que sumar la fiesta gitana con la música a todo volumen en San Juan de Dios núm. 27 que impide dormir al vecindario. Una noche tras otra, llega un momento que ya no se puede aguantar más.
Son muchas las quejas que nos llegan a la Asociación Vecinal de estos vecinos y vecinas, que ven que otro verano más nos toca aguantar esta situación. Su queja además, es que llaman a la policía y está no acude, a pesar de que están avisados con antelación y son conocedores de lo que pasa en verano en nuestro barrio, pero un año más, los efectivos se desplazan al paseo marítimo y a otros eventos y nos quedamos desprotegidos. Nos sentimos vulnerables y abandonados por las instituciones que deberían de atendernos.
Desde la Asociación vecinal mantenemos reuniones con la policía, tanto local como nacional, para que actúen y que nos tengan en cuenta durante el verano, pero un año más tenemos la misma situación : La Malvarrosa ciudad sin ley y sin solución."
